4 may. 2011

Se vende voto: Razón aquí

Se acercan las elecciones en España y los políticos nos miran a los ojos poniendo cara de buenos y suplicándonos que les ofrezcamos desinteresadamente nuestro voto. Comienza esa época carnavalesca en la que todos estos lobos sacan del armario sus disfraces de cordero para exigirnos con buenas palabras que les apoyemos para conseguir la victoria. Llegó el momento en que les interesa demostrar a toda costa que su única prioridad somos los ciudadanos. De la noche a la mañana se convierten en nuestros fieles y serviles escuderos. Nos preguntan acerca de las cosas que necesitamos y simulan escucharnos con interés. Nos consultan y se interesan por nuestras opiniones y durante unos cuantos días descienden de sus confortables sillones de oro para pasear amigablemente por nuestras calles, sacarse fotos con nuestros hijos y ofrecernos un fuerte y cordial apretón de manos mientras lucen una de las mejores sonrisas que guardan en su maleta de las hipocresías. Quieren demostrar que ellos son los defensores de nuestros derechos y que pueden transformar todas nuestras exigencias en realidades como por arte de magia. Ya no son simplemente nuestros dirigentes sino que se autoproclaman nuestros amigos.

Llegó la época de los corderitos. Llegó la era de la nueva hipocresía barata. Llegó el instante en el que nos necesitan. El único período de sus vidas en que dependen de nuestras decisiones. El único momento en que miran hacia abajo rogando y suplicando nuestro apoyo.

Pero resulta que ya es demasiado tarde. Estamos hartos de vosotros. Nos hemos cansado de vuestras mentiras. Ya no hay vuelta atrás. Como decía Serrat, entre estos tipos y yo hay algo personal.

Esta noche comienza la Campaña Electoral en España.

Y nosotros, los ciudadanos, tenemos algo que anunciaros:

Nuestro voto no os va a salir gratis.

Así. Como lo estáis oyendo. Nuestro voto a partir de este momento se pone en venta y se lo llevará aquel que ofrezca una suma más elevada de dinero. Comienza la puja. Empieza la subasta. Queda oficialmente inaugurado nuestro particular e-bay electoral. A partir de hoy podéis dejar de fingir y borrar de vuestras caras esas estúpidas y falsas sonrisas. Ya no tienen cabida vuestros fariseismos ni las hipocresías a las que nos teníais acostumbrados. Ahora es el dinero el que manda.

¿Queréis nuestro apoyo? ¿Queréis nuestro voto? 

Pues pagad, malditos.

Desde hace tiempo nos habéis enseñado muchísimas cosas que desconocíamos. Véase, entre otras: Los países ya no son países, sino Marcas. El motor de las naciones no son las personas, sino las multinacionales y las entidades financieras. Lo importante no es ser, sino tener. El verdadero objetivo no es vivir, sino ganar a costa de lo que sea. Los honestos jamás triunfarán. Los corruptos en cambio, serán aplaudidos y recompensados por sus acciones. El poderoso impone y el sometido acata. La solución para cualquier problema económico se basa en que nosotros, los ciudadanos de a pie, aumentemos el consumo y reduzcamos nuestros derechos laborales y sociales hasta límites medievales. La fuerza es más importante que la razón. Lo hacéis todo por el pueblo, pero sin el pueblo. La economía es la única fuente de energía que mueve el planeta. Todos los animales son iguales, pero unos animales son más iguales que otros. Las fronteras son más importantes que los caminos. El deber del ciudadano para con el mundo es rescatar a los grandes bancos con su dinero para que la economía mundial no se vaya al garete. Las entidades financieras han estado esclavizando y sometiendo durante décadas a todos sus pequeños y sumisos salvadores. Los partidos políticos se han globalizado y no representan ideologías distintas sino que se han convertido en empresas lucrativas capaces de hacer lo que sea por conseguir el ansiado poder. Los perros sólo se diferencian por el color de sus collares. En vuestras listas electorales se respira corrupción. La partitocracia se ha profesionalizado. No llegan al poder los mejores sino los que desde bien jóvenes se han dedicado a gestionar influencias e imponer la disciplina de la jerarquía. El miedo es una herramienta para conseguir sumisión a precio de saldo. Las decisiones políticas se realizan a la medida de los lobbies de presión que manejan vuestros hilos. Las personas son males necesarios. El poder es el objetivo. El dinero es vuestro único combustible.

Con todo esto que hemos ido aprendiendo gracias a vuestras lecciones, ¿cómo esperabais que acabásemos actuando? ¿Realmente creísteis por un momento que íbamos a seguir siendo unos simples espectadores? Hemos tenido unos profesores excelentes... y como alumnos aplicados que somos vamos a comenzar a poner en práctica todo lo que nos habéis enseñado durante estos años.

No queremos más promesas. No queremos más sonrisas. No queremos más palabras vacías. No vais a insultarnos ni una sola vez más. Queremos ver recompensado nuestro apoyo a vuestra plataforma politica de poder con dinero contante y sonante. Se acabaron de una vez por todas las putas ideologías. Aquí ya no hay colores, ni verde o azul o rojo, ni izquierda o derecha, ni nacionalismos o globalizaciones, ni extremistas o moderados, ni ortodoxos o heterodoxos. Lo único que cuenta es el beneficio inmediato que obtenemos al hacer uso de vuestros simuladores de democracias. ¿Queríais capital? Pues aquí tenéis dos tazas bien llenas. Sólo que esta vez las servimos los que conformamos la base de la pirámide.

Ya no somos ciudadanos. Somos mercenarios. Cazarrecompensas que han decidido subastar su derecho a voto ofreciéndoselo al mejor postor. Somos conscientes de que nuestros votos no significan nada para ustedes. Lo sabemos de sobra. Pero quizá mañana la cosa cambie y lo que esté en juego sea algo más que dos ridículos y anónimos votos. Quizá mañana su victoria dependa del número de adquisiciones que consigan en una masiva subasta ciudadana de derechos democráticos. ¿Qué harán entonces, sus señorías?

Se acabó. Esto es lo que habéis sembrado y esto es lo que recogeréis de ahora en adelante.

Sus señorías, amos y señores del Tinglado. Sus ilustres excremencias. Tenemos que decirles algo: Se acabó el juego.

A partir de hoy vamos a adoptar sus sucias reglas morales y vamos a comenzar a exigir beneficios inmediatos por nuestras acciones. A partir de hoy vamos a colocarnos a su altura para demostrarles que nosotros también somos capaces de desmontar sus rastreros negocios.

Si quieren nuestros votos van a tener que pagar por ellos.

Comienza vuestra Campaña Electoral. Comienza nuestra subasta.

Pujad, malditos.

¿Alguien da más?

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