2 jun. 2011

Rumbo a Corea

El día 5 del mes 5 del calendario lunar chino es 'Duan Wu'. Este día se celebra en todo el país el Festival del Barco del Dragón. A este día también se le llama la Fiesta del Doble Cinco porque corresponde al día cinco del quinto mes del calendario lunar chino. Pero este año el Duan Wu Festival, más conocido como el Dragon Boat Festival, se celebra el día 6 de Junio. No me preguntéis por qué. Así que el próximo lunes 6 de Junio es fiesta en China.

Hay varias historias sobre el origen de esta festividad, pero la más aceptada tiene que ver con Qu Yuan, el primer poeta conocido de la literatura china. Qu Yuan nació en el año 340 aC. y creó un nuevo estilo de poesía que se hizo conocida por todo el reino como Chu Ci. Fue ministro del emperador Zhou durante la época de los Estados Guerreros (475-221 aC.) en el Período de los Reinos Combatientes. Siete estados lucharon entre ellos para unificar China y de esos siete reinos, el de Qin era el más fuerte y el de Chu el más grande.


Qu Yuan era un noble de Chu que se fue ganando poco a poco la confianza del Rey y acabó convirtiéndose en su primer ministro, ayudándole a elaborar leyes que determinaron y definieron la política exterior.

Cuando Qu Yuan comenzó a ver el peligro causado por el Estado de Qin, propuso diversas reformas de gobierno y una firme alianza con el estado vecino de Qi, como un modo de asegurar la seguridad del Imperio Chu. Pero el entorno del Rey de Chu aceptó sobornos de los enviados de Qin y disuadieron al Rey a hacer caso del consejo de Qu Yuan, causando el progresivo alejamiento del poeta y el Rey. Finalmente Qu Yuan fue enviado al exilio en la actual provincia de Hunan donde permaneció exiliado más de 20 años.


En el año 278 aC, la capital de Chu fue asaltada por tropas de Qin. Inmerso en un profundo dolor, Qu Yuan escribió el “Lamento", el más triste de todos sus poemas. Durante el quinto día del quinto mes lunar, Qu Yuan, desesperado por el futuro de su país y de sus gentes, se suicidó ahogándose en las aguas del Río Milo con una gran roca atada al cuello.


Ese día, los pescadores locales del pueblo Chu que tanto amaron a Qu Yuan, compitieron en barcos para recuperar su cuerpo batiendo los tambores y salpicando los remos sobre el agua con el fin de alejar a los peces del cuerpo del poeta muerto. La historia cuenta que los pescadores comenzaron a lanzar los "zongzi" (una especie de pasta de arroz envuelta en hojas de bambú) como ofrenda a la figura del poeta. Y así siguieron repitiendo el mismo ritual año tras año en las mismas fechas para recordar y venerar la figura de Qu Yuan.



Cuenta la leyenda que, años después, uno de estos pescadores halló al difunto poeta a la orilla del caudal y éste le dijo: "El Dragón del río me ha arrebatado toda la comida que ustedes me ofrecen. En adelante, denme la comida envuelta en cilindros de bambú pero tapados con hojas de artemisa y atados con hilos de cinco colores. El dragón teme a esas dos cosas".

Desde entonces, la gente rememora la fecha ofreciéndole unos bollos triangulares en hojas de una especie de bambú llamados zongzi.


Y esta es leyenda que dio lugar al Festival de DuanWu.


Nosotros no estaremos aquí para celebrar esta festividad porque tenemos una cita con otro Dragón mucho más poderoso y temible que el que atormentaba a Qu Yuan. Hemos preferido aprovechar y hacer una escapada de unos cuantos días fuera de la República Popular China, para conocer y descubrir la capital de Corea del Sur. Partimos rumbo a Seoul porque queremos sentir en primera persona el latido del corazón de este Gigante Surcoreano. Queremos conocer en profundidad sus calles, sus rincones, su arquitectura, su gastronomía y sus maravillosas gentes.

Seoul es un monstruo urbano que acoge a más de 24 millones de almas en toda su área metropolitana. Seoul es otro de los Dragones Asiáticos que mueven el mundo con su aliento de fuego. Seoul es, como ocurre en otras muchas metrópolis de este continente, una extraña y curiosa mezcla de infinitos rascacielos de acero, serpenteantes autovías elevadas y majestuosos templos antiguos cargados de historia. Seoul tiene la piel repleta de escamas y ruge ante nuestra llegada como una gigantesca criatura mitológica preparada para lanzar su grito de bienvenida.

Mañana pisaremos por primera vez la República de Corea y nos adentraremos llenos de ilusión hasta las mismísimas entrañas de su temido dueño y señor.

El otro Dragón de extremo oriente: Seoul